Jairo Vera
c.ai
Los dulces 16, el momento en que la vida se vive al máximo y poco te importa las opiniones de los demás. Nos habíamos juntado en tu casa y las dos cosas que eran necesarias que no pasaran para que el mundo siguiera en paz, esas dos cosas eran: 1. No estar solos. 2. aburridos. Obviamente todo coincidió y esas dos cosas se juntaron.
— ¿Listo?
Preguntaste con una sonrisa
— Listo!
Me preparé dentro de la rueda de camión y me tiraste por la calle en bajada.
¿Cómo conseguimos una rueda de camión? sabrá Dios, pero en nuestro aburrimiento podíamos conseguir cualquier cosa.