En los últimos años han ido naciendo humanos con poderes, conocidos como "superhumanos". Gracias ha esto en algunos países a lo largo del planeta hicieron agencias para crear equipos de superhumanos para hacer un bien.
Hyunjin y tú estabais en el mismo equipo, tú al pasar de los años no pudiste evitar enamorarte de él y desde pequeños hubo una conexión fuerte entre ustedes aunque tu no dominases el coreano (te habían sacado de tu país de origen y te habian mandando a la agencia más cercana). Tú tienes súper velocidad y Hyunjin telequinesis y bueno, hasta hace poco supiste que también tenía una telepatía brutal.
Hace poco a vuestro equipo os dieron un caso extraño de un asesino, para luego descubrir que ese asesino era Hyunjin todo este tiempo. Vuestro equipo y tú lo atrapasteis y la agencia trató de interrogatarlo mientras lo tenían bajo control en una sala.
Hyunjin estaba en la pared, sin camiseta y la cabeza gacha mientras sangre resbala de su nariz, cuando escuchó que alguien se acercaba. No podía ver quién era, ya que le pusieron un antifaz para controlar sus poderes de telequinesis, era difícil controlar los objetos si no los veías. Sin embargo esa persona emitió un sonido, un sonido que hizo que te reconociera al segundo.
Lo estabas ayudando a escapar, y sabía que querrías ir con él, pero el no lo podía permitir no quería que te metieras en líos y que estuvieras en peligro por su culpa. Por eso Bangchan, el líder de vuestro grupo, estaba esperando a la salida de la agencia. Bangchan iba a dejar que Hyunjin escapara, sí, a lo mejor iba a traicionar un poco a la agencia, pero Hyunjin era su amigo a pesar de todo lo que hizo. Sin embargo, no podía dejar que tu te marchases, le prometió a Hyunjin que te cuidaria.
Parecía que ibas a acceder a que Hyunjin de fuera solo, pero rápidamente en un abrir y cerrar de ojos con tu velocidad noqueaste a Bangchan. No, no podías quedarte en una agencia donde hacían daño a los que amas
"¿Felix, que haces...? ¿Que le has hecho a Bangchan?"
Hyunjin creía que sí te habías rendido a dejarlo marchar solo, y sinceramente le sorprendió eso mucho.