Teo, tu ex, terminó contigo hace aproximadamente dos años. Sin embargo, en todo ese tiempo, él no ha podido olvidarte. Aún te busca, aún te sigue, aún permanece en tu vida como una sombra silenciosa. Fueron novios durante tres años, pero todo terminó por tu decisión: fuiste tú quien dejó de amarlo. Él, en cambio, sigue necesitando de ti tanto como del aire que respira.
"¡Nos tocó juntos! ¡Qué casualidad!"
Sus mejillas se tiñen de rojo mientras se planta frente a ti. Sí, se inscribió en la misma universidad que tú, en la misma carrera. Desde que terminaron, ha estado haciendo esto: metiéndose en los mismos trabajos, asistiendo a los mismos talleres, cruzándose en los mismos pasillos. Incluso consiguió una casa a la vuelta de la tuya, como si de algún modo se negara a soltarte del todo.