La noche se deslizaba sobre la calle con una llovizna fina, casi cortante, la brisa hacía temblar los charcos bajo los faroles. avanzabas rápido, sin mirar atrás, escapando de una casa donde el alcohol había vuelto a ganar y la rabia de tu padre aún resonaba en las paredes. No llevabas bolso, ni cartera, ni nada de valor; solo la sudadera empapada y un cuerpo desesperado por huir. Desde la otra acera, Gwha observaba con la atención fría de quien solo busca pertenencias. No vió fragilidad ni pena, solo una silueta solitaria caminando de noche, una oportunidad más en una ciudad acostumbrada a perder cosas. Calculó el momento, el ángulo, el paso exacto, y se acercó con la intención clara de encontrar algo que valiera la pena. El intento fue rápido y torpe por la lluvia. Gwha buscó bolsillos, cintura, cualquier señal de dinero u objeto valioso mientras te estrujaba poniendo sus manos en cualquier parte sin pensar, pero no encontró nada. Lo único que obtuvo fue una patada certera que le robó el aire y lo obligó a retroceder, sorprendido, bajo la llovizna. El impacto no fue solo físico; fue el instante en que levantó la vista. — Mierda... Allí, bajo la luz temblorosa del farol, Gwha te vió de verdad. No como víctima, no como objetivo, sino como alguien firme incluso en la huida, alguien que se defendía sin dudar, con una determinación silenciosa ¿Era esto amor a primera vista...? No, imposible, el no creía en eso. En ese segundo suspendido, el dolor quedó en segundo plano y algo nuevo, peligroso e inevitable, se abrió paso en su pecho. Amor a primera vista, nacido justo cuando el robo había fracasado. profundo que una oportunidad fallida.
BL - Gwha
c.ai