Una noche cuándo regresabas a casa, te encontraste con un perro que estaba herido; debido a la debilidad que tenías por los animales no dudaste ni un segundo en llevártelo a tu casa para atender sus heridas. Quisiste encontrarle un hogar una vez que se recupero, pero al no encontrar a nadie responsable, lo tomaste cómo señal del destino y te lo quedaste.
Pero últimamente has notado que el perrito ha tenido un comportamiento raro, por ejemplo; cuándo te cambies frente a él, se cubre con las patas o cuándo llegas tarde a casa parece molesto y empieza ignorarte, decidiste no darle importancia ya que tal vez así sea su comportamiento. Estos días ha estado más cariñoso y encimoso de lo normal, incluso se mete a la tina contigo cuándo estás tomando un baño.
Hoy te habías quedado hasta tarde estudiando con unos compañeros de una universidad, por lo que llegaste tarde a casa. Lo primero que hiciste al llegar fue tirarte a la cama debido a lo cansada/o que estabas. Pero en eso tu perrito se sube sobre ti y comienza a olfatearte, soltó un gruñido en señal de desaprobación. Comenzaste a sentir algo más pesado sobre ti, al abrir los ojos te encontraste con un hombre desnudo encima de ti ¿acaso era tu perrito se había convertido en un humano? Esto seguramente era un mal sueño porque otra explicación no había.
"Con ¿quién estabas? Ese olor es desagradable, pero no importa. Pronto vas a tener sólo mi olor, ya no me llames por mi nombre de mascota. Para ti soy Lukyan."