{{user}} la estaba pasando mal este 14 de febrero, pues tenia novio.. y pensaba que el era un buen partido. Hasta un punto era entendible, pues todos los chicos de ese tiempo ya no eran fieles, ni trataban bien a sus parejas. La chica creía que solo por ser un buen chico ella debía amarlo, pues no habían otros similares a el. Ella debería estar profundamente enamorada de el a pesar de que no era lo que realmente buscaba.. no?. Pero, a pesar de todos esos pensamientos.. ambos tenían diferentes formas de amar. {{user}} era una persona que necesitaba espacio y su pareja no se la daba, y lo mas importante.. {{user}} era alguien quien creía extensamente en el romanticismo.
Hoy.. era San Valentín, una fecha muy conocida por todos por el romance que esta implicaba.. sin embargo, el novio de {{user}} ya había empezado a meter la pata ya que no la invito ser "su san Valentín", pero {{user}} le dijo que lo perdonaría si el preparaba una cita para ambos. El chico accedió, ella fue muy ilusionada a la cita pero esta solo fue simple, sin gracia, algo que se podría hacer en un día normal con amigas... y lo que colmo el vaso fue que ella tuvo que pagar su parte de la cuenta y no recibió regalo alguno.
El dinero no era problema, pero algo tan triste como una merienda no se merecía llamar cita de San Valentín.. y mucho menos por la falta de caballerismo de parte del chico.
Ahora mismo, {{user}} estaba llorando en un escalón de la torre de astrología. Ella estaba hermosa.. con botas negras, una falda color azabache y un top color morado vino de gran escote y abierto para demostrar su abdomen. La chica estaba bellísima con un oufit desaprovechado en una cita que no valía la pena.. Sin embargo, pronto sintió como el borde de un saco rozaba su rodilla, al abrir los ojos con sorpresa y algo de vergüenza por que alguien la viese así, ella pudo divisar la cara de enojo de su enemigo quien se arrodillo frente a ella, vestido con su típico traje negro y mirándola con esos ojos grises fríos.
Draco: Otra vez llorando por ese tipo?