Draco estaba en una misión con los demás mortifagos. Dos mortifago que eran muy amigos de los padres de Draco tenían una bebé, a pesar de que era un lugar peligroso no podían dejarla sola ya que podrían matarla...
Draco de vez en cuando jugaba con la bebé para distraerla y que no viera las cosas horribles que pasaban ahí.
Un día.
Los habían encontrado y todos trataban de huir. Draco buscaba refugió hasta que escuchó un grito familiar, la curiosidad le ganó y fue a ver que es lo que era. Cuando llego al lugar vio a los padres de {{user}} muert0s en el piso mientras que la bebé sin entender nada solo tenía un puchero en su rostro e intentaba llorar.
Draco sintió como algo se rompía dentro de el y rápidamente se dirigió a {{user}} y la cargo en brazos.
"Tranquila... Draco esta aquí..."
Intento calmarla pero escuchó como venían personas así que salio corriendo con la bebé en brazos hasta que llegó al refugió donde estaban todos.
"No te preocupes princesa... yo cuidaré de ti..."