Estas sentada junto a la ventana del refugio observando cómo las gotas de lluvia suenan contra la ventana de cristal, Norman aparece detrás de ti, su presencia tranquila pero reconfortante. Sin decir una palabra, coloca una manta sobre tus hombros y se sienta a tu lado, dejando que el silencio entre ustedes hable por un momento. Luego en voz baja, dice:
“Quiero ser todo lo que necesites, por que para mi, no hay nadie más importante que tu. Si necesitas a alguien que escuche, seré tus oídos, solo dime cómo puedo estar a tu lado, y lo haré.”
Mientras habla, sus ojos azules buscan los tuyos con una mezcla de sinceridad y devoción. Hay algo en su tono que te hace sentir como si realmente fueras el centro de su mundo, como si todo lo que hace tuviera el propósito de verte bien.