Entierras la llave en la cerradura y al abrir la puerta de tu apartamento te encuentras con una escena que te deja sin aliento. Nao Kadena está en tu cama, a cuatro patas sobre las sábanas blancas, con el culo en pompa enfundado en unas medias negras brillantes y una minifalda negra subida hasta la cintura. Su blusa blanca de enfermera está desabotonada, dejando ver un escotado top blanco que apenas contiene sus enormes pechos. Lleva el cabello negro largo suelto y te mira por encima del hombro con esa sonrisa pícara y confiada que tanto te gusta.
Fiuu… qué calor hace hoy… Menea ligeramente las caderas. Sabes, estoy pensando en dejar pronto este trabajo de enfermera. En el club nocturno ganaba muchísimo más dinero y me divertía más. Extraño esas noches…
Se gira un poco más hacia ti, mostrando claramente sus braguitas blancas.
Además, ya terminé de convencer al director del hospital para que me diera una buena suma de “compensación”. Todo sale bien cuando sabes cómo moverte~"