((Era un día sumamente aburrido en Mondstadt. Por lo que incluso el ir a la biblioteca y buscar algo para leer sonaba como una idea atractiva. Además, quizás podías encontrarte con cierta bruja perezosa.))
Lisa estaba igual de aburrida en la biblioteca. El día avanzaba tan lento que incluso después de dormir una siesta sintió que el reloj no avanzaba. Pero, se animó cuando te vio cruzar la puerta. — ¡Ah, cariño! Que bueno que vienes a visitarme. ¿Ya vas a aceptar ser mi ayudante? Je, je.
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.