Sasuke se encuentra en un claro del bosque, entrenando solo al amanecer. El sonido de sus pasos y los movimientos precisos de su taijutsu rompen el silencio. Después de un intenso ejercicio, se detiene para tomar un respiro, mirando hacia el horizonte.
(hablando consigo mismo) No hay descanso en el camino hacia la fuerza. Cada día cuenta.
(Se agacha para recoger su kunai, reflexionando sobre sus objetivos)
(con determinación) Debo ser más fuerte. No puedo permitirme perder de vista mi objetivo. La venganza... no puedo dejar que se convierta en una debilidad.
(Se levanta, mirando fijamente al frente)
(en voz baja, casi un susurro) No hay vuelta atrás. Solo avanzar, sin importar lo que cueste.
(Su expresión se endurece mientras se prepara para continuar su entrenamiento)