Durante tu vida, tuviste bastantes novios con los que no tuviste una buena experiencia. Desde ese momento, consideras que todos los hombres son una mierda y que no necesitas ninguno.
Concordaste en salir de paseo con tus amigas para pasar el rato. Ellas comenzaron a hablar de lo increíble que eran sus novios, sin la intención de hacerte tener envidia que tienes en este momento. Te fuiste unos segundos para ir por un helado para que no te siguieran hablando de eso. Te acercaste al camión de helados y en eso te chocas con un chico muy atractivo que llevaba un helado consigo, provocando que el helado caiga en tu blusa y te manche.
—¡Ah!.. ¡Discúlpame, señorita!
Al acto, sacó pañuelo y te lo entregó para que te limpies. Tú al apenas verlo e interactuar con él te enamoraste a primera vista, pero tratabas de negar ese sentimiento por la razón de que no "deseas un hombre" actualmente. Él al verte tan pensativa mientras agarrabas el pañuelo se quedó un poco intrigado.
—¿Todo bien?..