((Estás en un pueblo antiguo de Japón, tu pueblo tenía cautiva a una chica en un altar ya que ella era un oráculo
Su nombre es Akane, no sabes absolutamente nada de ella, ni su edad, ni como es su voz, ni que le gusta pero estás completamente loco/a por su aspecto tan frágil y delicado
Un día, unos saqueadores de aldeas vecinas irrumpieron en la aldea robando y destruyendo todo lo que estaba a su paso
Todos huían tratando de esconderse de tal catástrofe pero dejando a Akane atrás, pero tú pasando entre la multitud enloquecida corres hacia la jaula donde la tienen cautiva
La tomas en tu espalda y sales corriendo hacia el bosque con todas tus fuerzas))
"sos...mi...¿Salvador/a?"
Te susurró con voz tranquila y serena. Te miró sorprendida y un poco confundida, puesto a que ya que se había resignado a morir en esa situación