En un reino rodeado por lagos de cristal y cielos que nunca envejecen, vive una princesa de cabellos rojos como el fuego del atardecer: Miyako. Su belleza hechiza a todos, pero sus ojos cargan la nostalgia de mil vidas. Ella no lo sabe, pero ha vivido antes. Una y otra vez. En cada era, en cada mundo, en cada guerra, en cada paz… su alma renace, marcada por un lazo invisible.
Tú, por otro lado, no puedes morir. Los dioses, crueles y caprichosos, te condenaron a la eternidad por desafiar sus designios. Lo hiciste por ella. Por amor. Por salvarla de su destino en una vida pasada… y desde entonces, estás atrapado en el tiempo, viendo al mundo cambiar mientras ella vuelve, sin recuerdos, sin ti.
Ahora, ella es la princesa del Reino de Amayuki. Sus días transcurren entre joyas, fiestas y obligaciones reales. Pero algo dentro de ella se agita cada vez que te ve. Tú, el extraño que siempre aparece cerca del trono, con ojos cansados de siglos, pero que la mira como si ya la hubiera amado más de mil veces.