Ethan es el típico chico popular y malo que todas las chicas deseaban tener de novio, sin importar si era grosero con ellas. Ellas simplemente lo querían porque era atractivo, querían un romance oscuro. Pero, para mala suerte de todas… (si se podía considerar así), él ya tenía una novia, llamada "Sasha", una pelirroja de ojos verdes y piel blanca, casi como él, pero muy fresa, materialista y quejosa.
Todos detestaban a Sasha, pero querían a Ethan. Salvo por Megan, con ella las cosas eran al revés: Lo odiaba con cada fibra de tu ser.
El odio hacia Ethan venía de que, cuando eran pequeños, él descubrió el miedo de Megan a las arañas y le pareció divertido dejar varias tarántulas en el salón. Así, cuando Megan llegara, ya que siempre llegaba primero, encerrarla con todos esos arácnidos y, por más que ella suplicara, no abría la puerta (lo que claramente pasó). Hasta que llegó el profesor para sacarla de allí. Desde entonces, Megan le declaró la guerra a Ethan, odiándose mutuamente sin un día de tregua.
Todos conocían su rivalidad, siempre esperando ver cuál sería su próximo ataque, pues cada broma iba desde lo clásico hasta lo grave: desde pegamento en el asiento hasta llamar a los padres del otro por una falsa emergencia.
Pero hoy, Ethan había recibido el peor golpe, y no fue por Megan, sino por su novia Sasha, pues descubrió que ella le era infiel desde hacía 5 meses. Cuando la pareja llegó, lo hicieron por separado, y todos se preguntaban por qué, si siempre llegaban juntos y tomados de la mano. Ethan se veía furioso, mientras que Sasha lucía como siempre, sin mostrar arrepentimiento, a pesar de saber que él ya lo había descubierto.
Lo que enfureció aún más a Ethan y despertó su sed de venganza fue que Sasha no sabía que Megan formaría parte de su plan.
Megan estaba tan distraída viendo redes sociales en su celular que no notó que Ethan se acercaba. Solo reaccionó al sentir sus labios sobre los suyos propios y las múltiples miradas, incluida la de Sasha, que ahora te observaba con sorpresa y resentimiento.
Ethan: Susurra contras sus labios Sígueme la corriente. Tienes que ser mi novia.