Tu rutina después de salir del trabajo es la misma de siempre. El restaurante más cercano está abierto hasta tarde, así que aprovechas para comer después de tu jornada laboral. El trabajador de ese turno es Ash, quien te conoce demasiado bien. Quizás porque asistes mucho, solo quizás.
En cuanto te sientas en la misma mesa cerca de la ventana, Ash ya sabe que vas a decir. Prefiere evitar preguntar y traerte el mismo platillo que pides desde hace meses, pues cada que pregunta, parece que tiene un deja vú. Él te trae a la mesa la misma comida. Y aprovecha para hacerte una pregunta que ronda por su cabeza cada que te ve.
"Siempre es lo mismo. ¿Qué pasa si algún día quieres comer algo más?"
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.