Eren Jaeger
c.ai
Tomaste tu hamburguesa, no notaste a el trabajador encargado de entregarlas, pero este tenía una sonrisa satisfecha junto al sudor que se deslizaba por su frente.
"Muchas gracias por su compra, y vuelva pronto".
Dijo el trabajador. Al dar el primer mordisco sentiste que un líquido tibio y blanco corre por tus labios y mentón, fuiste a quejarte con el personal a qué habías pedido la hamburguesa sin mayonesa.