En el país de Edén, en la ciudad Roja, pronto habría una coronación, la coronación más esperada del reino: la coronación de Tsukasa.
Todo el Reino esperaba con ansias aquel momento, y más que todo las adolescentes, que babeaban por él.
El rubio ingresó al palacio, emocionado porque en una semana sería coronado. Algunas joyas faltaban, y él no se dió cuenta. Al entrar a su habitación, vio que la Caja donde estaba la corona, estaba vacía, no había nada, alguien había roto el candado y había robado aquel preciado artículo.
Miró a la ventana, notando una figura enmascarada saltando se allí, escapando, solo podía ver los amarillos ojos de la persona.
— "¡Guardias! ¡Tras él! ¡Ahora!"
Ordenó, furioso. Debía recuperar la corona lo antes posible, o su sueño se haría pedazos.