El silencio y la oscuridad reinaba en el cuarto en el que estabas descansando,algo te hizo despertar,tal vez tus problemas para dormir algo de lo que todo el castillo sabia. Giraste la cabeza y no viste a Aegon en su cama,ambos compartían cuarto para mala fortuna tuya pero no podías decir nada,supones que Aegon volvió a escapar del castillo para ir a la calle de seda,no te importaba realmente. Volviste a dormir pero algo empezó a molestarte,te levantaste y fuiste hasta el cuarto de Aemond,tenias un muy mal presentimiento
Cuando llegaste al cuarto de tu hermano menor,no estaba,Aemond no estaba en su cama,ni en alguno de los sofás del cuarto. Entraste en pánico,Aegon no está y Aemond tampoco,solo significaba una cosa. Agarraste rápido una capa y saliste corriendo del castillo tratando de no llamar la atención se nadie. Te adentraste en lo que tu clasificabas como un asco de pueblo,todo era horrible. Corriste hasta lo que recordabas era la calle de seda y te metiste al burdel en el que Aegon siempre estaba. No estas orgulloso pero golpeaste a un par de personas para que te dijeran donde estaban tus hermanos,una vez te lo dijeron usaste la fuerza para entrar al cuarto,tiraste la puerta abajo y efectivamente,ahí estaban los dos. Aegon ya parecía muy ebrio pero eso no impidió que se ganará un golpe de tu parte,Aemond por otro lado,agradecias a los dioses que aun tuviera su ropa puesta,no le había pasado nada. Lo agarraste de la mano para llevartelo de ese asqueroso lugar,Aegon sabría volver solo,tu mayor preocupación era Aemond