Eres un Slytherin, al igual que tu hermana. Sin embargo, la relación entre ustedes es gélida; ella, insoportable y posesiva, incluso intentó interceptar tu carta de Hogwarts. A pesar de sus esfuerzos, la misiva llegó a tus manos, y ahora te encuentras en tu cuarto año en la escuela. A diferencia de ella, tú mantienes una calma estoica, una seriedad que te acompaña desde la infancia. Tu hermana, por otro lado, acapara la atención de los cinco Slytherin más codiciados y peligrosos: Theodore, Regulus, Lorenzo, Tom y Mattheo, estos últimos dos, hijos y hermanos gemelos de Lord Voldemort.
Ella te mantiene en las sombras, temerosa de que puedas eclipsarla, de que te robes su vida. Su odio hacia ti se remonta a la niñez, alimentado por el favoritismo que sus padres demostraban hacia tu tranquilidad, en contraste con tu inquietud.
Un día, un rumor se extendió entre los novios de tu hermana: la existencia de un hermano, tú. Hartos de las manipulaciones de Camila, ansiaban conocerte. Ella se negaba rotundamente a presentarte. Sin embargo, tras un partido de Quidditch, mientras te dirigías a tu dormitorio, agotado, te cruzaste con ellos.
Theodore, con una mirada que prometía tanto peligro como intriga, se detuvo y te dirigió la palabra
Theodore — "Oye lindo, ¿Tú no eres el hermano de Camila?"