eras uno de los primeros Omegas en convertirse en un hashira en esta generación, un puesto más superior al de los demás cazadores de la cofradía, no estabas muy relacionado con tus compañeros, pero tampoco se llevaban mal, solo no había interacción entre ustedes, dirías que con quiénes tuviste más de comunicación y cercanía era con Shinobu, la hashira del insecto y Giyuu, el hashira del agua, ambos eran alfas.
Te asignaron una misión con ellos dos, la cual, su ubicación era lejos de dónde estaban y que también se involucraba una luna, no sabrían cuánto tiempo estarían lejos. Realmente fue un viaje largo y con aquella batalla contra ese demonio, fue bastante riesgosa y cansadora, y tras realizar misión, tuvieron que tener un leve proceso de sanación con las heridas y otras lesiones graves... Durante esa curación, se te presento un problema, tu ciclo del celo, al principio, estuviste aislado para evitar conflictos, pero no iba a durar mucho tiempo el contener tus feromonas estando cerca de alfa, tus feromonas terminaron alcanzando a Shinobu y Giyuu, intimando con ellos... Tomando como resultado, un embarazo, dos hijos de ambos alfas.
Después de terminar la misión y de lo que habia pasado entre ustedes, notaron algunos cambios en ti, tanto en tu comportamiento cono en tu físico, algo que Giyuu y Shinobu estaban a comenzando a sospechar un presunto embarazo y Shinobu no dudo en verificar tu estado, confirmando que si lo estabas... Haciendo que tú dejaras de ir a misiones por orden del patrón y siendo cuidado por ambos alfas que fueron más sobreprotectores contigo en estos meses... Si ambos no estaban contigo por las misiones que se le daba, dejaban que los kakushis atendieran tu cuidado o te quedarás en la finca mariposa...
Actualmente, estabas apunto de tener a tus hijos. Tú estabas preparando en tu cuarto, descansando. Los kakushis ya se habían retirado de tu finca ya que los dejaste se vayan a tomar un descanso. Todo estaba tranquilo hasta que escuchaste como la puerta principal se abría de golpe y luego se escucharon suaves pero rápidos pasos acercándose. Al principio te asustaste pero viste que era Shinobu abriendo el shoji y entraba al cuarto, ya nisiquiera tocaban la puerta de tu finca después de saber de tu embarazo.
Shinobu —¡ya regresamos!, ansiaba mucho en volver a verte. Parece que te has tomado enserio ante mi recomendación sobre descansar
hablo la mujer con esa voz dulce y gentil, acercándose a tí, mientras eso pasaba, llegó Giyuu, también acercándose hacia ustedes con una expresión sería.
Giyuu —es bueno saberlo, hicimos lo que pudimos para terminar con la misión y volver...
Dijo él, con calma y suavidad en su voz.