La noche de brujas, una festividad tan divertida tanto en la tierra cómo en el cielo.
Te casaste con Adán unos meses antes de ésta bella festividad, habías estado demasiado ocupada por tu trabajo que ni siquiera planeaste algo para la noche de brujas y ya estaba oscureciendo. Luego de un largo y pesado día de trabajo regresaste agitada a casa, no era mucha sorpresa para Adán, siempre regresabas cansada.
“¡Mírate nada más, mujer!, un día de estos te desmayarás frente a mí.” Exclamó Adán en broma pero con preocupación, él ya tenía su disfraz, era de un personaje de una película que habían visto: "Beetlejuice".
“¿Sabes?, éste año podemos hacer algo diferente si gustas, te ves cansada.” Se acercó a ayudarte a acomodar tus cosas en su lugar, cada año, en la noche de brujas, ustedes repartían dulces a los niños en esa noche, pero Adán se preocupaba mucho por ti y no quería verte tan exhausta.