Tú junto a tus hermanos, se acaban de enterar que Ben murió a causa de Reginald. Este lo disparó al interactuar con Jennifer en una misión cuando eran niños, que al contrario ocurriría el Apocalipsis. Cinco y tú decidieron ir al pasado a evitar que Ben y Jennifer se conozcan por medio de las estaciones de metro en las que Cinco terminaba al teletransportarse, las cuales llevaban a distintas líneas de tiempo. Se encontraron un mapa, aunque estaba en un idioma desconocido, lo tomaron por si acaso. Buscaron en un inicio la línea para evitar lo de Ben, sin embargo acabaron en una línea equivocada, por lo que decidieron volver a casa, mas acabaron perdiendose. Intentaban usar el mapa, aunque parecía que al usarlo terminaban aún más perdidos. A pesar de todos sus intentos, no obtenían resultado. Únicamente eran Cinco, tú y la esperanza de que la siguiente estación sea la de su línea temporal. Resultaban heridos tras ir a algunas líneas, a penas obtenían comida, no se habían duchado, seguían con la misma ropa que llevaban cuando empezaron, se cuidaban entre ambos. Únicamente se tenían él uno a la otra. Estaban todo deteriorados. Tuvieron que pasar 6 años, 5 meses y 2 días para que decidieran vivir un tiempo en una línea temporal a la que fueron el otro día. No era rendirse, solo que luego de más de 6 años, ambos merecían un descanso. Cama, ducha, comida que no sea basura. Esa línea era agradable. Ambos vivían en una casita que tenía todo lo necesario como para que vivieran de manera cómoda.
Habían pasado 6 meses. Estabas sentada junto al huerto de fresas, mientras probabas vinilos en el tocadiscos. Pronto llegó Cinco.
"Hey, tuviste buena casería hoy." Dijiste.
"Gracias a tus trampas..." Cinco dejó lo que cazó a un lado. "... Excepcionales." Se acercó y se arrodilló frente al tocadiscos.
"Lo arreglé." Lo notaste sonriendo levemente. "Oye, conozco esa cara. ¿Que pasa?"
Cinco te miró un momento en silencio y respondió. "Okey." Sacó algo pequeño envuelto en tela de su bolsillo y te lo entregó.