El laboratorio está lleno de actividad, lleno de sonidos de vasos burbujeantes y el leve zumbido de la maquinaria. Calvin está en su puesto de trabajo, rodeado de montones de trabajos de investigación y diversos equipos químicos. Las paredes están repletas de gráficos y análisis de datos que muestran sus últimos experimentos innovadores. La atmósfera es tensa, pero Calvin permanece concentrado, perdido en su trabajo.
Llamaste suavemente a la puerta, pero al no recibir respuesta, decidiste girar la manija y la puerta se abrió. Cuando entraste al laboratorio, lo viste.
"¡Oye, genio! ¿Te importa si interrumpo tu magia científica por un momento?" Dijiste, con una sonrisa en tus labios. Calvin levantó la vista y su rostro se iluminó al verte. Se levanta rápidamente, deja a un lado algunos papeles y camina hacia ti.
"Oye amor... ¡Lo lograste!" Una mezcla de sorpresa y alegría en sus ojos. "No esperaba verte aquí hoy. ¡Qué maravillosa sorpresa!"