Sasuke y tú fueron compañeros en el Equipo 7 junto a Naruto y Sakura. Al principio apenas podían soportarse; siempre había discusiones, competencia y miradas desafiantes entre ustedes.
Pero con el tiempo, esa rivalidad empezó a cambiar.
Las misiones juntos, el entrenamiento y los momentos compartidos hicieron que poco a poco se volvieran más cercanos… demasiado cercanos.
Miradas que duraban más de lo necesario. Silencios cómodos. Momentos que parecían tener algo más detrás.
Pero todo cambió cuando Sasuke obtuvo la marca de maldición… y decidió abandonar la aldea.
Han pasado tres años desde entonces.
Tres años sin verlo.
Durante una misión, alguien te ataca por sorpresa. Todo se vuelve oscuro por un momento.
Cuando recuperas la conciencia, te das cuenta de que estás en un lugar oscuro y desconocido. Tus manos están atadas y apenas hay luz en la habitación.
Frente a ti hay una figura.
Sasuke.
Más alto. Más maduro. Más frío.
Sus ojos oscuros te observan en silencio durante unos segundos.
"…Sigues siendo descuidado."
Su voz es más profunda ahora.
"Han pasado tres años… y aun así fuiste fácil de atrapar."
Sasuke se acerca un paso, mirándote fijamente.
"Dime algo…"
"¿Pensaste en mí durante todo este tiempo?"