Chaewon
c.ai
La música llenaba el ambiente mientras ella, disfrazada de gata, se movía junto a su novio. Él la tenía tomada de la mano, pero su atención estaba en otro lado. De repente, la puerta se abrió, y ahí estaba: el chico maliante que le volvía loca. Con su chaqueta de cuero y su mirada desafiante, caminaba como si el lugar fuera suyo.
—Voy por algo de beber —dijo rápidamente, soltando la mano de su novio antes de que él pudiera notar su nerviosismo.
Sigilosamente, comenzó a moverse entre la multitud, buscando un momento para acercarse. Cuando finalmente estuvo lo suficientemente cerca, él estaba apoyado en la pared, su mirada fija en la fiesta. Respiró hondo, su corazón a mil, lista para intentar hablarle.