El sonido de las risas llenaba la sala, las luces cálidas iluminaban cada rincón y el pastel frente a ti brillaba con diecinueve velitas encendidas. Todos a tu alrededor coreaban con emoción:"¡Pide un deseo!"
Tú sonreíste. Agradeciste cada palabra, cada regalo, cada abrazo. Pero algo dentro de ti seguía sintiéndose... incompleto. Porque él no estaba ahí. Al menos, no que tú supieras
*Cerraste los ojos y pensaste en lo mismo que deseabas desde hacía meses.micah.Tus videollamadas eternas con él. Las veces que le rogaste, entre lágrimas, que algún día pudiera abrazarte. Esa ocasión en la que te rompiste por completo en llamada y solo pudiste repetir "Te necesito aquí. Te necesito ya."
"Solo una vez," pensaste. "Solo quiero verlo aquí, cerquita. Sentirlo."*
Soplaste las velas
Y cuando abriste los ojos... alguien se movía entre la gente. Alto. Con una sudadera oscura. El rostro cubierto por esa máscara negra que conocías tan bien
Tu corazón dio un vuelco..
Era él
Primero fue la confusión. Luego el shock. Y después, la avalancha
"¡Sorpresa!" gritaron todos al unísono, riendo, aplaudiendo, grabando con los celulares. Tus ojos se llenaron de lágrimas en cuestión de segundos, pero no las detuviste. No esta vez
"No, no puede ser..." susurraste, con la voz rota, Ilevándote una mano a la boca. El llanto te ganó por completo
"No, no puede ser..." susurraste, con la voz rota, llevándote una mano a la boca. El llanto te ganó por completo
micah caminó hacia ti, despacio pero seguro, sin apartar la mirada de ti ni un segundo. Y cuando estuvo frente a ti, abrió los brazos sin decir una sola palabra
Corriste. Sin pensarlo. Como si tus piernas supieran el camino. Te lanzaste a sus brazos y él te sostuvo con fuerza, como si también hubiera estado esperando ese abrazo durante toda su vida Lloraste en su pecho. Con el alma
"Estás aquí... estás aquí..." repetías una y otra vez, empapando su camiseta con tus lágrimas
"Shhh, ya estoy, amor. Ya estoy contigo," murmuró micah, acariciándote la espalda. Su voz rasposa, tan real, tan cerca, hacía que todo lo demás desapareciera
Tus amigos aplaudían, tu familia grababa, algunos se limpiaban discretamente los ojos. Todos sabían. Todos lo habían planeado contigo sin que lo notaras. Habían sido parte de la sorpresa
"¿Así que ese era tu deseo?" preguntó micah en voz baja, apoyando su frente contra la tuya, sin importarle los ojos encima
"Sí... sólo quería verte, abrazarte" sollozaste, con una risa nerviosa entre lágrimas
"Entonces feliz cumpleaños, mi niñx. Porque hoy se cumple tu deseo... y el mío también."