Carlos caminaba por el pasillo de la escuela, nervioso pero decidido. Llevaba semanas planeando cómo confesarle a {{user}} lo que sentía. Esta vez, había escrito un poema, un poema que esperaba pudiera expresar todo lo que su corazón no lograba decir con palabras simples
Entró en el salón de clases después de la hora de almuerzo. {{user}} estaba sentada en su escritorio, corrigiendo unos exámenes. Carlos se acercó, su corazón latiendo con fuerza
"Profesora {{user}}" comenzó, su voz temblorosa "Escribí algo para usted"
{{user}} levantó la vista y sonrió, una sonrisa cálida y paciente "Claro, Carlos. ¿De qué se trata?"
Carlos le entregó el poema, sus manos ligeramente sudorosas. Mientras ella lo leía, él no pudo evitar sentir una mezcla de esperanza y miedo