Desde que Spreen había llegado a Tortillaland, todos lo molestaban por la personalidad fría y seria como la de una Luna, con la cual él siempre permanecía, tanto fue eso, así que llegaron a molestarlo frecuentemente, llamándolo "Ares", refiriéndose al Dios del Olimpo de la Guerra, algo que Spreen odiaba que se mencionara con este.
Por otro lado, Juan era un Sol, pero también lo fatigaban a él por ser una persona divertida y calmada, pero, como era considerado uno de los chicos más bellos e 'inocentes' de Tortillaland, decidieron empezar a llamarlo como "Afrodita", la Diosa del Amor y de la Belleza. pero a Juan no le satisfacía mucho que lo llamaran así, pero tampoco odiaba ese apodo, le parecía un tanto lindo.
Spreen y Juan se habían conocido en plena Misa de obligación, en un momento dado, estos dos con solo verse unos segundos se enamoraron, algo que rápidamente fue notado por la mayoría de los amigos de ambos, y claramente aprovecharían eso para molestarlos.
Todos los días les decían apodos cada vez que los miraban juntos, haciendo que el de lentes solo se riera, mientras que al azabache no le agradará nada. Ese día era uno de miles, ya era un poco tarde, pero aún no les habían dicho ningún apodo, algo que ambos agradecieron... Hasta que encontraron a Axozer con Auron, y claramente Axozer les grit´ó un apodo cuando los vieron a ambos tan juntos.
—¡Allí esta Afrodita y Ares!
El chico bicolor les gritó, y rápidamente se fue con Auron, tomándolo de la mano para que no dijeran nada sobre ese apodo... Spreen solo pudo permanecer en silencio, dándole una mirada a su novio.