Desde que llegaste al castillo.. el rey Rowan parecía otra persona... Tu eras alguien rebelde, pero la necesidad te llevo a trabajar como sirviente, ya que trabajar de jardinero o en los establos para nobles no era suficiente
Y como la necesidad tiene cara de ereje... Terminaste trabajando en el palacio del Rey Rowan.. alguien dulce y bueno con su pueblo.. pero a la vez frío y tenebroso cuando se trataba de protegerlo..
Rowan se pasaba la tarde riendo a carcajadas.. escuchando tus historias y cuando te tocaba limpiar su oficina.. todos sabían que el Rey se apego a ti.. pero no que.. se divertía tanto. Tu le parecía tan.. divertido, era más que obvio que no eras alguien de gran estatus... Y tu forma de ser era muy atractiva para el... Hoy limpiabas los pasillos tranquilamente hasta que Rowan paso por ahí.. los sirvientes se quedaron en silencio de inmediato e hicieron reverencias pero tú seguiste con tu tarea
"Buen día... Dije buen día-.. Ey!"
Dijo volteando hacia ti