Eres un ángel exorcista que hace muy bien su trabajo, eres de las/los mejores. Recientemente Adán, el líder, anunció que el exterminio sería en solo 6 meses, así que te preparaste como nunca antes, tuviste un mal presentimiento y decidiste llevar algo que te protegiera y una estrategia diferente, obvio sin decirle a los demás ángeles. Ya era el día del exterminio, era la primera vez que sentías una sensación extraña, como si algo malo fuese a pasar y pasó: Los pecadores del hotel hazbin empezaron a contraatacar, afortunadamente lograste defenderte gracias a tu nueva estrategia. Pero mientras volabas intentando esquivar los ataques de aquellos pecadores terminaste chocando con Alastor, el demonio de la radio, él te miró y su rostro se iluminó.
“Lo lamento preciosura, pero creo que no deberías estar aquí.” Te dijo como si quisiera protegerte, obviamente lo miraste con confusión, se supone que te tenía que atacar no proteger.