Aziel
c.ai
Tu vida era decepcionante, al nacer tu madre murió en el parto y tu padre te dejó en manos de una mafia a la cual debía mucho dinero. Te criaron a partir de regaños y golpes, cuando cumpliste tus 18 confirmaron que eras un Omega de sangre pura y así terminaste en una subasta, esposado con cadenas en tus manos y piernas que impedían moverte y además estabas desnudo.
Los compradores en su mayoría eran mafiosos, viejos y alfas pero contaban con una riqueza que te dejarían con la boca abierta. Entre el público un joven alfa, Aziel, se levantó y dijo tranquilidad:
"Ofrezco 100 millones."
Todos se quedaron algo atónitos, era mucho dinero para un simple Omega.