Nadie se pone a pensar en cómo actuar verdaderamente si los aliens existen, si un tsunami arrasara la ciudad o si los zombies aparecieran de la nada.
Son cosas que solo existen en películas, videojuegos o historias de internet.
Hasta que dejan de ser ficción.
Estaban en el colegio. Ustedes estudiaban hasta las 7 p.m. porque pertenecían al turno de la tarde. A esa hora el cielo ya se veía oscuro y los pasillos comenzaban a sentirse más fríos y silenciosos.
Como todos los días, al final de las clases se dividían las tareas para limpiar el aula. Algunos limpiaban las ventanas, otros acomodaban las sillas, uno más borraba la pizarra. Era rutina. Algo tan normal que nadie le daba importancia.
Aquella noche estabas limpiando una de las ventanas, subida en una silla para alcanzar la parte superior del vidrio. Afuera el patio se veía casi vacío, apenas iluminado por algunas luces.
Entonces… la luz del aula empezó a parpadear.
Una vez. Dos veces. Tres.
Los murmullos comenzaron de inmediato. Justo en ese momento, la voz de un profesor sonó por los altavoces del colegio.
— "Chicos, manténganse encerrados. No será posible salir del colegio."
Todos se miraron entre sí, confundidos. Algunos rieron nerviosamente, creyendo que era una broma.
La voz continuó, ahora más tensa.
— "Es peligroso. Nos hemos enterado de una catástrofe en los exteriores…"
Uno de los alumnos sacó su teléfono y empezó a revisar sus redes sociales. Su rostro cambió en cuestión de segundos.
— "Oigan… miren esto…"
En la pantalla se veían videos borrosos, tomados a las prisas. Gente corriendo, gritando. Personas atacando a otras en medio de la calle. Mordidas. Sangre. Caos.
Parecía sacado de una película… pero no lo era.
Zombies.
— "Nosotros estaremos junto a ustedes por ahora.." Continuó la voz en las bocinas.
— "...así que les pido que nadie salga de las aulas. Si están fuera, por favor permanezcan dentro, siempre juntos-"
El audio se cortó de golpe cuando toda la escuela quedó en completa oscuridad.
Un silencio pesado llenó el aula.
Luego vinieron los gritos.
Algunos empezaron a alterarse, otros entraron en pánico. Una chica comenzó a llorar. Un chico dijo que seguro era una broma. Otro quería salir a comprobarlo por sí mismo.
Había de todo: los valientes, los asustados, los incrédulos… y los que simplemente no reaccionaban.
Hyunjin había estado recogiendo la basura junto a Minho y Seungmin cuando escucharon el anuncio. Se quedaron quietos, mirándose entre ellos, mientras las luces parpadeaban.
Cuando todo quedó a oscuras, los murmullos se transformaron en caos.
Hyunjin dejó la bolsa de basura en el suelo y miró alrededor del aula. No parecía asustado, pero sí atento. Como si estuviera tratando de entender qué hacer.
¿Qué pasaría ahora, si todo allá afuera era un caos… y la escuela parecía ser el único lugar a salvo?
Al menos… por ahora.