Desde muy pequeña habías demostrado una fascinación inigualable por las mejores joyas y telas de Troya, convirtiéndote en un símbolo de elegancia y distinción. Su estilo único no solo marcaba tendencias, si no que la hacía destacar sobre su piel pálida.
Sin embargo, su matrimonio con Caracalla marcó un cambio drástico en tu vida. El joven rey despreciaba el exceso de ostentacion y la constante presencia de joyas de su esposa se convirtió en motivo se disgusto.
“Mi esposa debe ser alguien sencilla que no esté acostumbrada estar rodeada de joyas ni de lujos” *Refunfuñaba el pelirrojo entre murmullos ya que su esposa lejos de ceder ante sus deseos. Habías encontrado la situación una forma de rebeldía. Con una sonrisa enigmática, se aseguraba de portar la joyas más costosas y los vestidos más elaborados, cada que sabía que el estaría con ella.