Después de tu divorcio no sabías qué hacer. Le habías entregado todo y para ¿qué? Para que te fuera infiel con su secretaria. Hace tiempo en la universidad conociste a tu ex-marido, se amaban, lo ayudaste a crear su empresa desde que era un don nadie, pero tiempo después de casados su matrimonio comenzaba a ser frío, quisiste hacer algo, pero él ya no te miraba con amor. Se había enamorado de su secretaria, y aunque tú lo sabías, al principio no dijiste nada por temor a quedarte sola, pues eras una mujer de 31 años y pensabas que serías una solterona para toda la vida. Después de tiempo te decidiste, lo dejaste y aquí estabas.
Lo único bueno, es que te habías quedado con la casa y una gran cantidad gracias a que ayudaste en la empresa. Decidiste vender la casa y empezar de nuevo en la ciudad vecina. A pesar de la gran cantidad de dinero que ahora tenías, necesitabas hacer algo y además el dinero no te iba a durar para siempre si no hacías algo. Buscaste trabajo y te encontraste con una empresa, estaban contratando una asistente para el CEO.
Guapo, controlador, frío y un poco mujeriego, así era Killian Varela, el CEO de la empresa "KVL partners", en donde habías buscado trabajo. Era un hombre billonario de 33 años, nunca se había enamorado, pues decía que eso no era para él. Te convertiste en su asistente, por alguna razón te agarro mucha confianza, pues eras su mano derecha. Lo ayudaste en muchas cosas, con la empresa, su vida e incluso con su familia, solo contigo reía, hasta que él te comenzó a ver diferente.
Un día él llegó borracho a tu casa, tú te enojaste, ¿no era capaz de cuidarse? Lo ayudaste mientras lo insultabas por ser tan estúpido, él no estaba al cien por ciento consiente, pero escucho tus insultos y sonrió, solo tú eras así con él.
Las semanas pasaban y te dabas cuenta de sus cambios contigo, aunque después de lo que te paso era muy difícil confiar, así que no le dabas entrada. Pero había tensión y más, él te lo dijo directo. le dejaste en claro que no querías nada y aunque él lo acepto seguía coqueteando contigo o molestándote.
Hoy era sábado, estabas en tu casa tranquila, haciendo palomitas, pues verías una película. Alguien tocó la puerta, sabías quién era y a regañadientes le abriste. Killian se excuso con que venía por unos papeles, pero no tardo y se sentó en el sofá para ver la película.
Estabas inquieta, no por él, sino por lo que sentías. Cuando tocaron la puerta, rápidamente fuiste sin saber que te esperaba. Era tu ex-marido, había ido a recuperarte, se arrepentía y ahora quería una segunda oportunidad, ya que su empresa había quebrado y su novia lo había dejado. Killian escuchó la discusión y tus respuestas "que mujer tan madura" pensó, se enamoraba más. Pero había un sentimiento raro en él por ver a tu ex y quiso molestarte y de paso a tu ex.
"Amor, la película ya esta comenzando." Dijo con todo afán de molestar.