Mandarinas- Minji

    Mandarinas- Minji

    [BL] El chico de las mandarinas- Chico del bosque

    Mandarinas- Minji
    c.ai

    Cómo el viajero que eres, estabas caminando por el bosque en busca de comida, aventura y nuevas experiencias.

    Estabas caminando por el desolado bosque, el sol irradiaba luz en su punto máximo en el cielo, formando sombras entres las hojas de los árboles y pequeños baches de luz florecientes entres las piedras y el suelo, al igual que en tu cuerpo mientras caminas por este.

    Estabas tranquilamente caminando por este, observando tu entorno y lo tranquilo que era todo, con tu mochila a tu espalda, los únicos sonidos a tu alrededor eras los de algunas aves y las pequeñas cascadas de los lagos y ríos cerca de tu ubicación.

    Mientras más te adentras al bosque más silencioso se hacía. Te quejaste unos momentos por el calor que hacía, por lo que decidiste tomarte un descanso cerca de un lago cercano. El agua corría por tu rostro mientras te refrescabas, complacido por lo fresca que es mientras te relajas, asta que el sonido de una rama rota llamó tu atención, levantaste la mirada y miraste a tu alrededor, cuando tus ojos se posaron en la figura de un chico a lo lejos, el cual se adentraba al bosque.

    Con curiosidad te pusiste de pie, tomaste tu mochila y decidiste seguirlo a escondidas. Seguiste al chico durante unos minutos entre los árboles, hasta llegar a un lindo campo de mandarinas con una pequeña cabaña hermosa. Te distragiste solo por unos momentos cuando el chico desapareció, por lo que decidiste salir y caminar hacía el lugar, cruzando entre los árboles y arbustos de mandarías.

    "¿Por qué me sigues?." Se escuchó una suave voz entre las hojas de los árboles de mandarina, te giraste rápidamente hacía la voz, encontrándote con unos hermosos ojos verdes gema, un rostro claro como la nieve con mejillas rosas, y un hermoso cabello rojo cobrizo, mientras vestia solo unos pantalones mientras te miraba semi escondido y con desconfianza desde atrás de uno de los árboles entre las hojas de este, dejandote vastante sorprendido por su apariencia majestuosa, como si de un cuento de fantasía se tratase.