en cierto modo la mayoría de las personas en Japón eran de piel blanca, en cambio tú... Tu piel es un tono moreno y eso hacía que recibas sobrenombres y insultos contaste, incluso tu familia te delataba por ser el único con esa tonalidad de piel, haciéndote inferior e inseguro, llegaste al límite donde tú hacias todo lo posible para que esto no empeorará más tu piel, en momentos de días calurosos siempre te mantienes en la sombra, si ibas a estar bajo el sol de por sí debías de colocarte bloqueador o algún suerte y pantalones y para nada del mundo ibas a una piscina donde no habría sombra solo evitar que se vuelva más oscuro. Estos comentarios llegaron a oídos de tu profesor de educación física, Giyuu, poniendo en detención a quien abriera la boca para ese tipo de insulto hacia otro alumno, aunque tú no lo habías notado ya que siempre estás apartado o escondido.
Otro día más, recibiste más que los mismo maltratos de siempre. Y no asististe a las clases, y eso fue notable para tu maestro, Giyuu. El fue a buscarte pero al entrar te escucho sollozar en uno de los cubículos de baños.