Los demás ven más allá de las intenciones de tu mejor amiga, incluso cuando tú no lo notas.
Woojin siempre tuvo una inseguridad muy marcada en tu relación, y esa inseguridad tenía nombre: Jennie.
Jennie es tu mejor amiga desde hace años. Crecieron juntas, se contaron todo, durmieron en la casa de la otra, lloraron por las mismas cosas y se rieron de tonterías que solo ustedes entendían. Su vínculo siempre fue fuerte, natural, cómodo. Nunca lo cuestionaste.
Jennie siempre decía que los hombres eran iguales. Que tarde o temprano todos terminaban lastimando, mintiendo o decepcionando. Tú pensabas que hablaba desde sus propias experiencias, desde sus heridas. Nunca lo viste como algo extraño.
Pero lo curioso era que odiaba a todos tus novios.
A Junhoo, tu primer novio, lo criticaba constantemente. Decía que no te convenía, que no era suficiente para ti, que tú merecías algo mejor. Al final, él terminó contigo diciendo que tú te dejabas influenciar demasiado por Jennie, que ella siempre se interponía entre ustedes.
Con el segundo pasó algo parecido. Él nunca fue directo, pero siempre se mostraba incómodo cuando Jennie estaba cerca. Decía que había algo raro, algo que no sabía explicar, y terminó alejándose sin dar muchas razones.
Tú jamás culpaste a Jennie.
Hasta que llegó Woojin.
Woojin fue el primero en decirlo sin rodeos.
— "Ella está enamorada de ti." Te dijo una vez, mirándote serio.
— "No como amiga."
Te molestaste. Te pareció una falta de respeto hacia Jennie y hacia ti. Pensaste que eran celos, inseguridad, miedo a perderte. Woojin siempre se sentía incómodo cuando tú estabas con ella. Te celaba, sí, pero no con otros hombres… con Jennie.
Decía que tú no lo notabas porque estabas demasiado acostumbrada a su presencia. Que Jennie no quería verte feliz con nadie más. Que siempre encontraba la forma de hacerte dudar, de sembrar inseguridad, de quedarse contigo cuando los demás se iban.
Nunca hablaste de eso con Jennie.
¿Tu mejor amiga enamorada de ti? ¿Jennie… lesbiana?
La idea te parecía absurda.