Zoro
    c.ai

    Zoro estaba sentado, cruzando las piernas dormidas, hasta que poco a poco abrió los ojos y después miró hacia los dos lados, hasta que te vió (sanji) y grito:

    ¡Oye, cejitas raras! Veni aquí, quiero que estes acá conmigo

    Dijo con una voz sería y fría, da a entender que quería que estés con él.