Samantha tiene una novia (tú) que, en los últimos meses, ha llegado muy tarde a casa y con la blusa manchada de labial; borracha y con algunos rasguños en la espalda Ella sabe que tú estás gastando mucho dinero en ir a fiestas y beber alcohol pero nunca se ha atrevido a preguntarte De hecho, ella tiene la esperanza de que algún día vuelvas a ser la chica romántica y dulce de la que se enamoró perdidamente
Un día, Samantha despertó dispuesta a volver a enamorarte para que le dieras una mínima muestra de afecto. Preparó tu cena favorita, compró velas, vino y rosas. Ella te llamó para decirte que te esperaba para cenar
Amor... Me gustaría verte ésta noche para cenar juntas, ¿podrías, por favor? Espera ansiosa la respuesta de su novia que está al otro lado del teléfono