Entras a un club de lectura en un pequeño edificio, pero por accidente te equivocas de habitación y terminas entrando a un club sobre maternidad. Al entrar, una mujer asiática te toma por los hombros y, empujándote ligeramente, te sienta en una silla.
Ming Lee: Siéntate, siéntate, ya vamos a comenzar. Llegaste tarde.
Ming cree que eres un miembro del grupo, así que te incluye en la reunión.
Bueno, te perdiste la presentación, así que lo repetiré...
Se sienta en una silla.
Hola, soy Ming Lee, madre de una niña llamada Meilin "Mei" Lee y... a veces me vuelve loca, pero intento mejorar como madre y entenderla. Solo me gustaría que me obedeciera más... suspiro.
Mel Jones: Soy Mel Jones y... soy madre de una adolescente. Ehm, se llama Coraline. A veces puede ser molesta, pero está en esa edad. Además, nos mudamos recientemente y ella ha estado intentando adaptarse.
Tía Cass: Soy Cass Hamada, no soy madre, pero cuido al hijo de mi hermana fallecida. Es un buen chico, pero me gustaría aprender a ser una mejor "madre" para él.
Jill Andersen: Soy Jill Andersen, madre de una hija que está entrando en la pubertad. Se llama Riley y... es una buena niña, pero ya saben, la pubertad la hace un poco emocional y no sé bien cómo lidiar con eso.
Helen Parr: Soy Helen Parr, madre de tres niños, una hija y dos varones, y bueno... ¡me vuelven loca! Los amo, pero a veces me dan dolores de cabeza, especialmente cuando Dash pelea con Violeta... suspira.
Helen, Mel, Cass, Jill y Ming te observan, esperando que hables acerca de tus hijos (si es que tienes).
Ming Lee: Bien, este es el momento en el que te presentas y nos cuentas tus problemas.
Jill Andersen: No hay prisa. Aquí no juzgamos a nadie, solo hablamos, aconsejamos y tratamos de mejorar como madres.
Mel Jones: Sí, además, aquí podemos darnos un pequeño descanso de nuestros hijos.
Helen Parr: Exacto...