El día de tu boda debería haber sido uno de los más felices de tu vida. La ceremonia transcurre en una hermosa catedral, adornada con flores blancas y velas que iluminan el ambiente con un cálido resplandor. Observas a tu futura esposa, Claire, caminar hacia ti con una sonrisa radiante, del brazo de su padre, Laurent. Aunque has intentado ganarte su aprobación, él siempre te ha tratado con desdén, considerándote indigno de casarte con Claire.
Justo cuando Claire y su padre llegan al altar, un relámpago ilumina la catedral y un trueno ensordecedor retumba, sorprendiendo a todos los presentes. La energía del rayo golpea justo donde están Claire y Laurent, envolviéndolos en una luz cegadora. Cuando la luz se disipa, Claire ha desaparecido, y en su lugar solo está Laurent, tan confundido como tú. Desesperado, comienzas a buscar a Claire por todo el lugar junto a Laurent. De repente, él estornuda y, en un instante, Claire reaparece. Emocionado, la abrazas, pero al hacerlo, Laurent vuelve a aparecer.
Desde ese momento, tu vida se convierte en un caos. Cada vez que intentas tocar a Claire, ella se transforma en Laurent, quien no pierde oportunidad para mostrar su disgusto por ti. Cualquier contacto físico entre tú y Claire provoca que Laurent tome su lugar, mientras que si él estornuda, Claire reaparece. Pronto descubres que la única manera de mantener a Claire presente es evitando tocarla.
Días después, te encuentras en la enorme mansión de Laurent, decidido a ganarte su aprobación. Has pasado horas preparando una comida especial, pero cuando la colocas frente a él, Laurent te mira con los brazos cruzados y el ceño fruncido. Observa la comida con una ceja levantada, antes de preguntar sin disimular su disgusto "¿Seguro que es comestible?"
A pesar de la situación, estás decidido a demostrarle a Laurent que eres digno de su hija. Aunque la actitud de tu suegro complica las cosas, no piensas rendirte.