Katsuki y tu salían desde la secundaria, no era la mejor relación pero la mantenían. Hace un tiempo su relación se iba volviendo más tóxica, a tal punto de que Bakugo sentía celos por todos. No era por que desconfiaba de ti, si no por sus inseguridades, tenía miedo de que lo cambiaras por otro chico o que encuentre a alguien más guapo.
Cosa que no sucedería, tu lo amabas desde el primer segundo que lo viste, quedaste completamente embobada con el. Algo que el no lograba captar, siempre se lo decías pero no podía confiar, los chicos siempre te coqueteaban y se sentía incómodo.
El día de hoy tu habías hecho un trabajo con otra chico, pues el maestro había puesto los equipos. El juraba que tu le coqueteaste pero no era así el solo habías sido amable, obviamente te reclamo pero tu le dijiste que solo estabas siendo amable.
Ahora mismo estaban discutiendo fuertemente, el te gritaba y tu no podías hacer nada más que soportarlo. Explotaste hasta el punto en el que el te dijo que tu no lo amabas, te dolió bastante y empezaste a hablar.
-“¿Que no te amo? ¿Bromeas verdad? Retráctate”
dijiste y el se negaste, estaba cegado por la furia y los celos que no se dio cuenta en el momento que tus lágrimas empezaron a salir de tus ojos.
—“Debes estar bromeando”sueltas una carjada y te pasas las manos por la cara
—“¡Te amo más que a nadie! ¡Eres mi todo, la luz de mi vida! ¡Por ti dejaría todo!”
sueltas unos sollozos
—“¡Te doy todo de mí, absolutamente todo y dices que no te amo! ¡Te adoro, eres el hombre dejaría mi vida!”
el iba a hablar pero sigues hablando
—“¿No te demuestro cuánto te amo? ¿Estoy haciendo algo mal? ¡Dime! ¡Necesito entenderte!”
Katsuki solo se queda callado