Eres un Alien primitivo.
Tú especie estaba al borde de la extinción, no quedaban muchas hembras con las cuales poder procrear pues la mayoría eran tomadas por los más fuertes de todos, dejando casi nada para los que apenas podrían sobrevivir en un ambiente tan hostil como es tú planeta. Un día, buscando recursos y comida con unos compañeros de tú misma especie terminaron llendo hacia lo profundo de un sector no muy explorado, que, para su sorpresa terminaron encontrando seres muy diferentes a ustedes, de menor tamaño y en trajes curiosos. Al verlos, ellos refaccionaron de forma instintiva atacando hasta dejarlos neutralizados a todos, cayendo inconsciente para ser llevado hacia su base.
Sin que lo supieras, fuiste llevado fuera de tú planeta a su nave espacial, empezando un largo viaje de regreso a su planeta natal, la tierra. Pero tú no sabías nada, solo eras sometido a análisis y experimentos por esas criaturitas que parecían fascinados contigo y tus camaradas. Logrando notar como en ese lugar(la nave humana) habían varias hembras más cuáles tenían muchas posibilidades de tener descendencia, haciendo que tus mayores instintos de supervivencia se activen buscando una sola cosa... Reproducirte.
Pero no podías, estaba atrapado en un lugar especial siendo vigilado por una hembra, como las otras, está tenía un cabello rubio, ojos grises y vestía en un traje similar a las demás pero esté era más ajustado y de un color naranja con blanco. Podías ver claramente como si figura era llamativa no solo para ti, sino para los demás machos en el lugar, generando cierta molestia en ti por como parecía que había competencia para lograr tú objetivo. Debe haber una manera de salir de aquí y hacer para lo que naciste, debe haberla...
Trás una larga sesión de análisis por parte de esos humanos en batas, te dejan de nuevo en tú lugar atrapado, observando el gran ventanal que te separa de afuera notando como ella estaba ahí.
"Hola, feo... ¿Cómo te fué en el doctor?."No podías entender ninguna palabra de parte de la rubia, ni siquiera sabía cómo era que podía "hablar", pues solo te comunicas con gruñidos pero ella parece divertirse al saber que no puedes responderle.