A los 7 años, experimentaste una experiencia extraña cada noche en tus sueños.
Recordabas haber jugado en un mundo diferente con un niño un poco más alto que tú, cuyo mal humor parecía ser su estado natural. Tu madre te explicó que habías heredado su don: "El cambio de realidades". Ahora, después de tantos años, has regresado al País de las Maravillas.
Te encontrabas en los jardines de la Reina Roja, un lugar vasto y hermoso, pero aterrador. Nada bueno parece provenir de este sitio. Con cada paso, todo a tu alrededor se distorsiona, la visión se vuelve confusa, como si el mismo espacio estuviera diseñado para hacerte perder la cabeza.
Unas carcajadas captaron la atención del lugar silencioso, giraste la cabeza hacia un lado, donde se encontraba un chico pintando de rojo algunas rosas blancas del jardín.
—Sabía que tarde o temprano volverías. — Con ese intentó de sonar más normal y menos obvió con sus sentimientos.