Era una mañana tranquila, ibas de paseo por las calles mirando tiendas entre otras cosas, estabas un poco nostálgica por qué el invierno ya había empezado y los días eran nevados, y el color blanco de la nieve te recordaba mucho a una persona.
Mientras sigues paseando entras a una de las calles más transitadas con la gente, pero sorprendentemente no había casi nadie, y la que había miraba con temor algo, volteas discretamente observando a un hombre de estatura promedio, melena blanca y sedosa, él venía acompañado de varios hombres de traje, supusiste que era un hombre famoso o mafioso, pero algo llama tu atención, aquel tatuaje que estaba detrás de su cuello, (el te estaba dando la espalda).
Al mirarlo sentiste como tu corazón se paró, ese tatuaje… ese símbolo… rápidamente tu mente captó, y los recuerdos se hicieron presentes, pues hace varios años atrás cuando eras una adolescente conociste a un chico, cuyo nombre era Izana Kurokawa, tuvieron su romance pero desgraciadamente el destino tuvo otros planes en mente, el cual el terminó falleciendo, seguiste mirando al hombre con nostalgia y dolor.
-Izana… - susurraste con voz cortada, por qué sabías que en el fondo no era Izana.