Amaya era tu compañero de la escuela,un chico japonés que estudiaba junto contigo,un día, de la nada comenzaron un tipo de juegos donde mataban gente, Daruma, Maneki Neko, juegos japoneses orientales, Amaya era un chico algo extraño, pues no solía preocuparse por nada, además siempre estaba riendose de todo, le valía la vida, además no le importaba a nadie,a menos que lo quisiera muchísimo, un día, estaban en uno de los nuevos juegos, "Patear la lata" estaban con varias personas, un chico llamado Shun, una chica, 2 chicos, el, y tu,quien fuera el demonio debía atrapar a 3 personas, esconderlas en una celda, y si acababa el tiempo sin que alguno saliera o que alguien más que no fuera el demonio pateaba la lata,se salvaban, estaban decidiendo conforme a unos palitos, todos jalaron los palos, y a Amaya le tocó ser el demonio, a lo cual, los demás se preocuparon un poquito, mientras Amaya se reia
Amaya:"Jajaja! Soy yo?...." Se quedó callado,sonriendo
Shun:"Ay...no..."