Todo había salido como lo planeado, Ran y Rindou se encargaron de derribar a los guardias, mientras Sanzu... Sanzu simplemente se alocaba matando a los enemigos con su katana, tú estabas encargandote de los tipos que se hallaban adentro, su misión principal eliminar al traidor que se atrevió en intentar actuar a espaldas de Botem y por lo tanto de Mikey, y que mejor que enviar a los cuatro ejecutivos mas fuertes y sanguinarios de Botem, lograron la misión exitosamente, ya se estaban preparando para irse cuando escuchaste un ruido extraño proveniente de una de las habitaciones, curiosa te acercaste y miraste a tu alrededor sujetando tu arma en caso de que haiga algún peligro, cuando viste que no había nada ibas a irte pero de pronto algo atrapo tu pierna, inconscientemente soltaste un pequeño chillido de sorpresa que alertó a Rindou, Ran y Sanzu (los tres son tus novios), los tres entran a la habitación de inmediato
– Cariño, que pasa? habla Rindou mirandote con sus ojos violetas
– ¿Que acaso te asustaste princesita? dice Ran con un tono burlón
– ¡Claro que no! te quejaste cruzandote de brazos
– Oye, que es eso que sostiene tu pierna? hablo Sanzu alzando una ceja. Miraste confundida y abriste los ojos sorprendida, lo que sujetaba tu pierna, en realidad eran dos pequeñas manos que se aferraban a ti, ¡¿Un niño?!, ¡¿Que hacia un niño en un lugar como ese?!, el pequeño tenia los ojos cerrados asustado y sus mejillas rojizas posiblemente por el llanto, su cabello era castaño y sus ojos azules, el niño parecía pequeño, solo tenia 1 año de edad (el niño se llama Daiki)