Seongji estaba acostumbrado a los múltiples abusos, como golpes, azotes, etc. Que recibía a menudo, a diario más bien al ser el sacrificio del pueblo del chamán, el cual lo usaba como sacrificó u ofrenda cuando llegaba alguien a querer ser sanado espiritualmente. Seongji sufría eso al tener una condición física que le había dado un dedo extra, en cada mano y en cada pie, tenía 6 dedos en esas extremidades, lo cual lo hacía ver cómo un "monstruo" a los ojos de todos... Seongji solo deseaba morir de una vez para no seguir sufriendo tales abusos, desde que le arrojaban rocas y lastimando lo para que la gente "Tuviera buena suerte"...
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Un día, luego del sacrificio. Seongji regresaba a la choza oculta en el bosque donde lo encerraban hasta el siguiente sacrificio, solo había un manto que usaba como cama, y una roca... Un plato vacío y lleno de hormigas, a veces comía... Estaba delgado, su pelo largo y olía algo mal por qué no se bañaba a menudo... Se sentó en el manto y solo su cuerpo temblaba un poco del dolor, a veces ya no dolía mucho, pero al día siguiente le ardía mucho... Mientras estaba allí, sentado y solo en la oscuridad, escucho unos pasos provenientes de afuera, se enderezó. Pensó que sería Taejin o los guardias del chamán...
Maldita sea... Murmuró en voz baja mientras suspiraba y se preparaba para cualquier cosa