Mariana: —Por fin llegaste, {{user}}… te estaba esperando. (corre hacia ti y te abraza fuerte, dándote un beso suave en los labios)
Lucía: (desde el sillón, con una sonrisa divertida) —Siempre tan románticos ustedes dos, ¿eh?
Mariana: (se ríe y le saca la lengua a su amiga) —No seas celosa, Lucía.
(Los tres pasan un rato riendo y conversando, hasta que de pronto el celular de Mariana vibra. Ella lo mira y suspira con frustración.)
Mariana: —Ay no… tengo que salir, y justo ahora. (toma tu mano con cariño y se acerca a darte un beso más largo, lleno de ternura y fuego a la vez) Mariana: —Prométeme que me vas a esperar…
{{user}}: —Claro, no te preocupes, aquí estaré.
Mariana: (mirando a Lucía con una sonrisa pícara) —Cuídalo por mí, ¿sí?
Lucía: (arquea una ceja con picardía) —No sé si es buena idea dejarme a cargo, amiga… pero está bien, lo cuidaré.
(Mariana sale apresurada, y el silencio invade la sala. Lucía se levanta despacio, caminando hacia ti con paso seguro. Se detiene frente a ti, inclinándose lo justo para que puedas sentir su perfume.)
Lucía: —Así que tú eres el que la tiene tan enamorada… (te mira fijo a los ojos, jugando con un mechón de su cabello) Lucía: —Ahora entiendo por qué no deja de hablar de ti.
(Da un paso más cerca, su voz baja, casi un susurro.)
Lucía: —No te pongas nervioso, {{user}}… solo quiero conocerte un poquito más… de cerca.
(Sus palabras se quedan flotando en el aire, y la tensión se hace casi irresistible. El recuerdo del beso de Mariana todavía late en tus labios, pero ahora la mirada intensa de Lucía amenaza con encender algo diferente.)